Hay dolores que te hacen más fuerte, que te destruyen pero que te empujan a reconstruirte.
Hay dolores más profundos, demoledores, que laceran emocionalmente, con tanta profundidad que puedes ver a través de ti mismo, te puedes recorrer internamente a través de esas perforaciones que la angustia, la tristeza, que el dolor ha hecho con cada lágrima, lágrimas de ácido que queman; mucho se ha dicho que llorar cura el alma, desahoga, pero yo me siento cada vez más llena, llena de nada...
Cómo se nota lo vulnerable que soy cuando me rompieron lo más bonito que tenía, no puedo superar algo que no quiero sacar de mí, me quedaría vacía, sin lo más bonito que he tenido en la vida, ¿cómo acercarme a ti sin abandonarme? Si cuando me elevo para encontrarte mi cuerpo se ahoga en la oscuridad.
Sé que estoy realmente triste cuando me doy cuenta de que gusta más lo que veo cuando mis ojos están cerrados y me imagino abrazándote, ¿cómo puedo escapar del dolor si sufrirlo me hace sentirte a mi lado? ¿cómo abandonar la tristeza si eso significa que sigues conmigo en el corazón? No estar triste conllevaría olvidarte, sí puedo pero no quiero, te quiero con todo y dolor, con tristeza y desolación, estando tan lejos de todos y tan cerca de ti.
Ahora sé que mis silencios ya no son más soledad, no necesito hablar para que me escuches, no necesito gritar para ser atendida, eres ese deseo de cada noche, de cada mañana, día, tarde, de toda la vida, deseo que regreses a mí, deseo ir a ti, querer sentirte es tirarme al vacío sin algún tipo de protección, sin armadura que me proteja del impacto contra la realidad cuando recuerde que no te tengo... Sabía que esto iba a pasar, fue mi más grande pesadilla siempre, a pesar de eso dejé el alma en ti, incluso sabiéndome incapaz de apartar el vacío que dejarías al marchar, el recuerdo de lo que no te dije y demostré me causan permanentes quemaduras de tercer grado que arden... Pero yo sé que, si un día me haces falta, sólo necesito ver el cielo y escucharte en mi corazón, ahí siempre estarás, hablándome en cada latido.
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