Entradas

Siete meses y contando.

El día que soñaste y que no podrás presenciar. Finalmente está llegando el momento, lo sentía tan lejano y a la vez tan cerca, desde tu partida cada día ha sido una carrera de obstáculos demasiado difícil de superar, he sido fuerte, me he dispuesto a dar lo mejor y me ha costado tanto.  Siempre he sido una chica que se esfuerza por ser la mejor, por alcanzar sus metas, con sueños y esperanza, aquellas dos bondades se esfumaron cuando te marchaste y ha sido una batalla hacerlas regresar, me siento incompleta sin ti. Has sido mi motor desde que partiste, a cada momento me repito que lo hago y haré por ti, para que te sientas orgulloso de mí en donde sea que estés. Faltan sólo 18 días para la clausura de clases, para mi graduación, aún a siete meses de tu partida no puedo aceptarlo, siento que iré a visitar a mi abuela y te encontraré tranquilo en tu poltrona, como siempre y como ya no volveré a verte. Soy consciente de que tu momento llegó y te fuiste, no estás, no te pued...

27.

Han pasado ya 27 días desde esa espantosa noticia, el vacío en mi pecho cada vez se hace más grande y no puedo detenerlo… Ni siquiera he tenido el tiempo suficiente para llorar hasta que mi cuerpo exija descanso, no he tenido el tiempo que quisiera para seguir escribiéndote, ¿por qué es tan injusta la vida? Antes no tenía el suficiente espacio para visitarte seguido, y ahora… Ahora soy esclava del trabajo, soy prisionera de mi soledad, me siento culpable porque a veces creo que el hombre que me ama debe soportar el fantasma de su novia, ausente aunque su mano esté tomando la mía. No puedo controlar cómo me siento, sé que nadie puede, pero ni siquiera hago el intento, estoy demasiado cansada, demasiado herida, demasiado llena de dolor, de lágrimas contenidas, de ausencia, de tu ausencia. Cómo quisiera poder verte de nuevo, de alguna forma me transmitías esa paz, no era necesario hablar horas, sólo sentir que me querías, que me extrañabas. Él me dijo que aún es pronto para superar...
Hay dolores que te hacen más fuerte, que te destruyen pero que te empujan a reconstruirte.  Hay dolores más profundos, demoledores,  que laceran emocionalmente, con tanta profundidad que puedes ver a través de ti mismo, te puedes recorrer internamente a través de esas perforaciones que la angustia, la tristeza, que el dolor ha hecho con cada lágrima, lágrimas de ácido que queman; mucho se ha dicho que llorar cura el alma, desahoga, pero yo me siento cada vez más llena, llena de nada...   Cómo se nota lo vulnerable que soy cuando me rompieron lo más bonito que tenía, no puedo superar algo que no quiero sacar de mí, me quedaría vacía, sin lo más bonito que he tenido en la vida, ¿cómo acercarme a ti sin abandonarme? Si cuando me elevo para encontrarte mi cuerpo se ahoga en la oscuridad. Sé que estoy realmente triste cuando me doy cuenta de que gusta más lo que veo cuando mis ojos están cerrados y me imagino abrazándote, ¿cómo puedo escapar del dolor si sufrirlo me h...

A 4 días sin ti.

Imagen
El amor eleva, crea la más hermosa sensación de agradecimiento con la vida… Pero, mi amor por ti me sepulta, me ahoga entre mi propio mar de lágrimas, ¿por qué te fuiste? Sé que no lo planeabas, que quizás no lo querías, ¿o sí? ¿Sabías cuánto yo te quería y quiero? Yo sé que podías sentir mi cariño hacia ti en esos pocos abrazos de saludo y despedida cada vez que iba a visitarte, nunca serán suficientes, quisiera poder haberte dicho que te amaba como mi padre, eso fuiste, jamás te dije papá pero cómo te esforzabas en cuidarme, te alegrabas tanto cuando iba a visitarte, cuando te compré por primera vez esas papitas Sabritas, ¿lo recuerdas? Yo sí, a mi abuela no le gustó para nada que te cumpliera tu antojo, quizás no era lo mejor para ti comer chucherías, pero nunca lo hacías, ¿por qué no tener un gustito de vez en cuando? ¿Recuerdas que volví a llevarte una segunda vez? No sé qué cara habrá puesto mi abuela, seguramente no la mejor. Ay, abuelito, mi tatita, cómo te reías cuan...