Siete meses y contando.
El día que soñaste y que no podrás presenciar.
Finalmente está llegando el momento, lo sentía tan lejano y a la vez tan cerca, desde tu partida cada día ha sido una carrera de obstáculos demasiado difícil de superar, he sido fuerte, me he dispuesto a dar lo mejor y me ha costado tanto.
Siempre he sido una chica que se esfuerza por ser la mejor, por alcanzar sus metas, con sueños y esperanza, aquellas dos bondades se esfumaron cuando te marchaste y ha sido una batalla hacerlas regresar, me siento incompleta sin ti. Has sido mi motor desde que partiste, a cada momento me repito que lo hago y haré por ti, para que te sientas orgulloso de mí en donde sea que estés.
Faltan sólo 18 días para la clausura de clases, para mi graduación, aún a siete meses de tu partida no puedo aceptarlo, siento que iré a visitar a mi abuela y te encontraré tranquilo en tu poltrona, como siempre y como ya no volveré a verte. Soy consciente de que tu momento llegó y te fuiste, no estás, no te puedo ver, pero sí te puedo sentir, no voy a olvidarte nunca, porque siempre estás presente de alguna manera especial, haciéndome fuerte y dándome esperanza, tú eras un ángel en vida y lo seguirás siendo siempre.
Nunca he sido muy sentimental, sé que la mayoría de las personas me consideran fría y cerrada, he mantenido aquella postura a pesar del dolor que me embarga, mencionarte, pensarte y verte en fotos reanima la herida, no sé cuándo vaya a sanar y pueda recordarte sin ese vacío oprimiendo mi pecho, de lo que estoy segura es que mis logros serán para ti, seré feliz porque querrías que lo fuera, porque me demostraste que tenías confianza en mí, en mi capacidad y en mis bromas de todo, poco a poco regresará esa espontaneidad que te hacía reír a carcajadas, no voy a pensar tanto en otra persona como en ti el día de mi graduación, te quiero tanto, tata.
Comentarios
Publicar un comentario